Importación de celulares en Argentina: cómo impacta la reducción de aranceles desde 2026
La importación de celulares en Argentina entra en una nueva etapa a partir del 15 de enero de 2026, con la eliminación total de los aranceles a la importación de teléfonos móviles y smartphones. Esta medida, establecida por el Decreto 333/2025, representa un cambio estructural en el comercio exterior de productos tecnológicos y obliga a empresas, importadores y operadores logísticos a replantear sus estrategias de negocio.
El nuevo esquema no surge de manera aislada. Forma parte de una política gradual de reducción arancelaria que buscó ampliar la oferta de tecnología, fomentar la competencia en el mercado local y facilitar el acceso a dispositivos electrónicos tanto para consumidores como para empresas. Sin embargo, como ocurre con toda modificación normativa, su impacto real dependerá de múltiples variables que van más allá del derecho de importación.
Qué cambia con el arancel 0% en la importación de celulares en Argentina

Hasta la implementación plena del decreto, los celulares importados estaban alcanzados por un Derecho de Importación Extrazona (DIE) de hasta el 16%, al que se sumaban otros tributos e impuestos internos. El esquema de transición redujo primero ese arancel al 8% y finalmente lo eliminó por completo desde enero de 2026.
En términos estrictamente aduaneros, esto implica que los teléfonos celulares importados ya no pagan derecho de importación. Desde el punto de vista técnico, se trata de una mejora directa en la estructura de costos de ingreso al país, especialmente para operadores que trabajan con grandes volúmenes o con modelos de rotación rápida.
No obstante, es importante aclarar que la eliminación del arancel no equivale a una importación libre de impuestos. La
importación de celulares en Argentina continúa alcanzada por otros gravámenes, como impuestos internos, IVA, tasas estadísticas y costos asociados a la operatoria aduanera y logística.
Reducción de impuestos internos y objetivos oficiales
De manera complementaria, el Gobierno argentino avanzó en la reducción de impuestos internos aplicables a determinados productos electrónicos, entre ellos celulares, televisores y aires acondicionados. El objetivo declarado de estas medidas es generar un entorno más competitivo, reducir precios finales y acercar los valores locales a los de otros mercados de la región.
Desde una perspectiva macroeconómica, la iniciativa busca democratizar el acceso a la tecnología y acompañar procesos de digitalización en distintos sectores de la economía. Sin embargo, la experiencia indica que el traslado de estas reducciones impositivas al precio final no siempre es automático ni proporcional.
En la práctica, la importación de celulares en Argentina sigue condicionada por costos logísticos, estructura comercial, márgenes de distribución y variables cambiarias que inciden directamente en el valor que paga el consumidor.
¿Bajan realmente los precios de los celulares importados?

Uno de los debates más frecuentes en torno a esta medida es si la eliminación del arancel se traducirá en una baja significativa de los precios al público. Desde el punto de vista técnico, el impacto del arancel es solo una parte del costo total del producto importado.
Si bien la reducción del DIE mejora la competitividad de los equipos importados, otros factores continúan influyendo de manera determinante:
- Impuestos internos vigentes
- Costos de flete internacional y seguros
- Gastos logísticos locales
- Costos financieros y cambiarios
- Márgenes comerciales
Por eso, la
importación de celulares en Argentina debe analizarse de forma integral. En algunos casos, la reducción arancelaria permitirá mejorar márgenes; en otros, podrá trasladarse parcialmente al precio final; y en otros, funcionará como un factor de equilibrio frente a costos crecientes en otras etapas de la cadena.
Oportunidades para empresas importadoras de tecnología

Para las empresas que operan en comercio exterior, este nuevo escenario abre oportunidades concretas. La importación de celulares en Argentina con arancel 0% permite repensar modelos de negocio, evaluar nuevos proveedores, diversificar líneas de productos y optimizar estructuras de costos.
Sin embargo, estas oportunidades solo pueden capitalizarse con una correcta planificación.
La disminución de aranceles no elimina los desafíos operativos inherentes a la importación: la clasificación arancelaria correcta, el cumplimiento normativo, la gestión documental y la logística siguen siendo factores críticos.
Desde nuestra experiencia, muchos problemas en operaciones de tecnología no surgen por el arancel, sino por errores en la etapa previa de análisis y armado de la operación.
Aspectos clave a revisar en este nuevo contexto
Frente a la eliminación del arancel, los operadores deberían revisar especialmente:
- Clasificación arancelaria del producto
Un error en la posición puede generar ajustes, multas o demoras. - Estructura impositiva completa
Analizar el impacto real de impuestos internos y otros tributos. - Costos logísticos y tiempos de entrega
Especialmente en productos de alta rotación como celulares. - Cumplimiento aduanero y documental
La apertura arancelaria no implica flexibilización normativa.
La importación de celulares en Argentina se vuelve más atractiva, pero también más competitiva. Esto exige mayor precisión en la gestión y una visión estratégica de mediano plazo.
La importación de celulares en Argentina en un mercado más abierto
La eliminación total del arancel marca un punto de inflexión para el mercado tecnológico argentino. La importación de celulares en Argentina deja de estar condicionada por uno de sus principales costos históricos, pero continúa requiriendo conocimiento técnico, planificación y control operativo.
Las empresas que comprendan el alcance real de esta medida, sin sobreestimar sus efectos ni subestimar los desafíos, estarán mejor posicionadas para aprovechar la apertura del mercado. En un entorno más competitivo, la diferencia no la hará solo el arancel, sino la capacidad de
ejecutar importaciones eficientes, legales y rentables.




